Los dias de Birmania
Los dias de Birmania —¿Qué sabes tú de esos asuntos oficiales, mujer? El doctor se interpone en mi camino. En primer lugar, no acepta sobornos, con lo que lo pone más difÃcil para el resto de nosotros. Y además… bueno, hay algo más pero tu inteligencia nunca llegarÃa a comprenderlo.
—Ko Po Kyin, te has convertido en rico y poderoso y, ¿qué bien te ha hecho? Éramos más felices cuando éramos pobres. Recuerdo perfectamente cuando eras sólo un oficial municipal, la primera vez que tuvimos una casa propia. ¡Qué orgullosos estábamos de nuestros muebles nuevos de mimbre y de tu estilográfica de clip dorado! ¡Y qué honrados nos sentimos cuando un joven oficial de policÃa inglés vino a nuestra casa y bebió una botella de cerveza en nuestra mejor silla! La felicidad no está en el dinero. ¿Qué deseas para querer más dinero ahora?
—¡TonterÃas, mujer, tonterÃas! Cuida de tu costura y tu cocina y deja los asuntos oficiales para los que los entienden.