Los dias de Birmania

Los dias de Birmania

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Llevaba unos días con la intención de ir, pero he estado muy ocupado instalando a mis hombres y haciendo cosas por el estilo. Lo siento —añadió, y es que a pesar de que no acostumbraba a pedir perdón, tenía claro que la muchacha lo merecía—. Siento mucho no haber contestado a su nota.

—No es nada. Nos hacemos cargo, aunque confiamos en que venga al Club esta tarde. Eso sí —concluyó exagerando aún más el ridículo tono que había adoptado—, si nos vuelve a decepcionar, no tendremos más remedio que empezar a pensar que es usted un joven muy malo.

—Lo siento —insistió—. Estaré allí esta tarde.

No quedaba nada más que decir y las dos mujeres se alejaron en dirección al Club. Sin embargo, apenas se quedaron allí cinco minutos. Los hierbajos estaban causando un tormento tal a Elizabeth que se vieron obligadas a regresar a casa apresuradamente para cambiarse de medias.

Verrall cumplió su promesa y acudió al Club aquella tarde. Llegó un poco antes que los demás, y a los cinco minutos de estar allí ya había dejado constancia manifiesta de su presencia. Cuando Ellis entró en el Club, el mayordomo salió a su encuentro como una bala de la sala de juego y lo abordó. Se le veía angustiado y le corrían las lágrimas por las mejillas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker