Los dias de Birmania
Los dias de Birmania Se le ocurrió la feliz idea de llevar a Elizabeth la piel del leopardo que estaban curtiendo en la cárcel para ella. SerÃa una buena excusa para verla, y además cuando uno lleva regalos generalmente es bien recibido. Esta vez no se quedarÃa con la palabra en la boca. Se explicarÃa y le harÃa comprender que habÃa sido muy injusta con él. No podÃa condenarle por culpa de Ma Hla May, a la que habÃa despedido precisamente por consideración a Elizabeth. Estaba seguro de que le perdonarÃa en cuanto supiera la verdadera historia. Porque esta vez iba a escucharle, aunque para ello tuviera que sujetarla por los brazos mientras se lo contaba.