Los dias de Birmania
Los dias de Birmania Mr. Lackersteen nunca fallaba en estas ocasiones. En realidad nunca le habÃa importado un rábano el Raj británico, y le daba lo mismo beber con un oriental que con un blanco. Sin embargo, siempre respondÃa con un «¡Eso, eso!» cuando alguien sugerÃa que se azotara a criados desobedientes o se echara aceite hirviendo a independentistas. Se jactaba de que aunque se emborrachaba de vez en cuando, siempre permanecÃa leal. En eso consistÃa su respetabilidad. A Mr. Macgregor le tranquilizó bastante el consenso general, aunque no lo manifestó. Si se nombraba a algún oriental, con toda seguridad serÃa el Dr. Veraswami, y desde la sospechosa fuga de Nga Shwe O de la cárcel, no se fiaba en absoluto del doctor.
—Entonces, ¿entiendo que estamos todos de acuerdo? —preguntó—. En tal caso, informaré al Comisario. Si no es asÃ, tendremos que proponer algún candidato.