Que no muera la aspidistra
Que no muera la aspidistra Estimado Doring:
En relación con su carta, váyase a la mierda.
Sinceramente,
GORDON COMSTOCK
Metió la hoja en el sobre, escribió la dirección y salió para comprar sellos en la máquina expendedora. La echaría esa misma noche, de lo contrario puede que por la mañana se arrepintiera. La carta desapareció en el buzón y con ella otro amigo.