Que no muera la aspidistra

Que no muera la aspidistra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡Hundirse! ¡Cuán fácil debería ser, dado que tan pocos luchan por ello! Sin embargo, lo paradójico es que a menudo cuesta mucho más hundirse que flotar. Siempre hay algo que te empuja hacia arriba. Después de todo, la soledad absoluta no existe; siempre hay amigos, amantes, parientes… Toda la gente que conocía a Gordon se empeñaba en mandarle cartas compasivas o agobiantes. La tía Angela le había escrito, el tío Walter también, Rosemary lo hacía sin cesar, Ravelston y Julia otro tanto; hasta Flaxman le había enviado unas líneas para desearle suerte. Este último había regresado a Peckman, al arrullo feliz de su aspidistra, tras obtener el perdón de su mujer. Pero Gordon detestaba recibir esas cartas. Significaban un vínculo con ese otro mundo del que quería escapar.










👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker