Sin blanca en Paris y Londres

Sin blanca en Paris y Londres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

»—¡Entonces sí que puedo! —exclamé—. Dios santo, ¡menuda suerte!, tengo cinco sous… ¡justo lo necesario!

»María cogió los doce sous para ir al estanco. Y de pronto recordé algo que había olvidado. ¡La condenada Sainte Éloïse! Le había prometido una vela si me enviaba dinero; y, la verdad, ¿cómo pensar que mis oraciones no habían sido escuchadas? “Tres o cuatro francos”, había dicho; y justo después había encontrado tres con cincuenta. No había otra posibilidad. Tendría que gastar mis doce sous en una vela.

»Volví a llamar a María.

»—No —dije—, le he prometido una vela a Sainte Éloïse. Tendré que gastar en eso los doce sous. Tonto, ¿no? Al final me quedo sin cigarrillos.

»—¿Sainte Éloïse? —preguntó María—. ¿Qué pasa con Sainte Éloïse?

»—Le recé pidiéndole dinero y prometí encenderle una vela —respondí—. Ella atendió a mis ruegos… o al menos he encontrado el dinero. Tendré que comprar la vela. Es un incordio, pero creo que debo cumplir mi promesa.

»—¿Y qué te hizo pensar en Sainte Éloïse? —preguntó María.

»—Su retrato —respondí, y se lo expliqué todo—. Está ahí, ya lo ves —añadí, y señalé al cuadro de la pared.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker