Sin blanca en Paris y Londres
Sin blanca en Paris y Londres Normalmente, el último metro iba casi vacío: una gran ventaja porque podías sentarte y dormir un cuarto de hora. Por regla general me acostaba a la una y media. A veces perdía el tren y tenía que dormir en el suelo del restaurante, pero me daba igual porque a esas alturas lo mismo podría haber dormido sobre los adoquines.