Sin blanca en Paris y Londres
Sin blanca en Paris y Londres Otro rasgo notable es que en Londres los hombres no maldicen delante de las mujeres. En ParÃs es diferente. Un obrero parisino puede optar por no maldecir en presencia de una mujer, pero no será muy escrupuloso al respecto y las propias mujeres maldicen con frecuencia. Los londinenses son más educados, o más remilgados, en este aspecto.
Estas no son más que unas notas que he tomado más o menos a vuelapluma. Es una lástima que algún especialista no lleve un anuario de la jerga y los insultos londinenses y registre los cambios con exactitud. PodrÃa arrojar luz sobre la formación, el desarrollo y la obsolescencia de las palabras.