Sin blanca en Paris y Londres
Sin blanca en Paris y Londres Nos apuntamos en varias agencias y respondimos a demandas de empleo, pero como íbamos a pie a todas partes éramos lentos, y siempre llegábamos media hora tarde. Un día casi conseguimos un trabajo para limpiar las vías del tren, pero en el último momento se lo dieron a unos franceses. En otra ocasión respondimos a un anuncio que ofrecía trabajo en un circo. Había que ayudar a colocar los bancos y recoger la basura, y durante la actuación había que plantarse sobre dos barriles y dejar que un león te saltara entre las piernas. Cuando llegamos, una hora antes de lo indicado, encontramos una cola de cincuenta personas esperando. No hay duda de que los leones tienen su atractivo.