Sin blanca en Paris y Londres

Sin blanca en Paris y Londres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Otra vez una agencia a la que había recurrido unos meses antes me envió un petit bleu a propósito de un caballero italiano que quería clases de inglés. El petit bleu decía: «Venga enseguida» y prometía veinte francos la hora. Boris y yo nos desanimamos. Hete ahí una espléndida oportunidad y tenía que desaprovecharla, pues no podía presentarme en la agencia con un agujero en el codo del abrigo. Entonces se nos ocurrió que podía ponerme el abrigo de Boris, que no combinaba con mis pantalones, aunque, como eran grises, de cerca parecían de franela. El abrigo me quedaba tan grande que tendría que llevarlo sin abotonar y con la mano en el bolsillo. Quise darme prisa y despilfarré setenta y cinco céntimos en un billete de autobús para llegar cuanto antes a la agencia. Cuando llegué, me dijeron que el italiano había cambiado de idea y se había ido de París.

En una ocasión Boris me propuso que fuese a Les Halles e intentase encontrar empleo como mozo de cuerda. Llegué a las cuatro y media de la madrugada cuando empezaba el trabajo. Vi a un hombre bajo con sombrero hongo que estaba dándole instrucciones a unos mozos, me acerqué y le pedí trabajo. Antes de responder me tomó la mano y me tocó la palma.

—Es usted fuerte, ¿no? —dijo.

—Mucho —mentí.

Bien. Demuéstreme cómo levanta esa caja.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker