Sin blanca en Paris y Londres

Sin blanca en Paris y Londres

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y luego, después de tantas dificultades, el empleado de la casa de empeños volvió a rechazar los abrigos. Me dijo (noté cómo su alma francesa se regodeaba en su propia pedantería) que no tenía bastantes papeles de identificación; mi carte d’identité no era suficiente, y debía mostrarle un pasaporte o un sobre con mis señas. Boris tenía un montón de sobres, pero su carte d’identité había caducado (no la había renovado para no tener que pagar la tasa), así que no pudimos empeñar los abrigos a su nombre. La única solución era arrastrarnos hasta mi habitación, recoger los papeles necesarios y llevar los abrigos a empeñar en el Boulevard Port Royal.

Dejé a Boris en mi cuarto y fui a la casa de empeños. Al llegar, descubrí que estaba cerrada y que no abrían hasta las cuatro de la tarde. Era casi la una y media, había andado doce kilómetros y llevaba sesenta horas sin comer. El destino parecía estar gastándome una serie de bromas muy poco divertidas.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker