Sin blanca en Paris y Londres
Sin blanca en Paris y Londres Volví corriendo, fui a ver al chef du personnel, le dije que estaba dispuesto a trabajar todo el mes y me contrató. Fue mi primera lección en la moralidad del plongeur. Luego comprobé lo idiota que había sido al tener tantos escrúpulos, pues los grandes hoteles son implacables con sus empleados. Los contratan y despiden según las exigencias del negocio, y todos echan a la calle a un diez por ciento o más del personal cuando termina la temporada. Tampoco tienen dificultad en reemplazar a alguien que se marcha sin previo aviso, pues París está lleno de empleados de hotel sin trabajo.