Subir a por aire
Subir a por aire —¡Pues no puede ser! ¡QuÃtatelo de la cabeza, que no puede ser!
De modo que no me compraron el traje de moda, pero fui a trabajar por primera vez con un traje azul de confección y un cuello ancho, que no me quitaban mi aspecto de patán. Toda la preocupación que sentà por el acontecimiento no tuvo otro origen que éste. Y Joe se mostró aún más egoÃsta. Se puso furioso por tener que dejar la tienda de bicicletas, y durante el poco tiempo que se quedó en la tienda se limitó a holgazanear, y más que ayudar a padre en cualquier forma se convirtió en un estorbo.