Subir a por aire
Subir a por aire Iba pasando el tiempo. Mil novecientos diez, mil novecientos once, mil novecientos doce. El negocio de mi padre se iba hundiendo; no era que se extinguiese rápidamente, pero se iba hundiendo. Ni padre ni madre fueron nunca los mismos después de que Joe se marchó de casa. Eso ocurrió poco después de que yo empezase a trabajar con Grimmett.