Subir a por aire
Subir a por aire Nos trasladamos a West Bletchey en el 29, y empezamos a comprar la casa de la calle Ellesmere al año siguiente, poco antes de que naciese Billy. Cuando me nombraron inspector, estaba más tiempo fuera de casa, y tuve más oportunidades de conocer a otras mujeres. Naturalmente, le fui infiel a Hilda, no diré constantemente, pero sà tantas veces como tuve ocasión. Ella se puso celosa lo cual, hasta cierto punto, era inesperado, considerando lo poco que estas cosas significan para ella. Y, como todas las mujeres celosas, muestra a veces una astucia de que difÃcilmente se la creerÃa capaz. A veces, la manera en que me ha descubierto me habrÃa hecho creer en la telepatÃa, de no ser porque a menudo se ha mostrado igualmente suspicaz cuando yo no era culpable. Estoy bajo sospecha de manera más o menos permanente, aunque Dios sabe que en los últimos años —en los últimos cinco años, en todo caso— mi conducta ha sido bien inocente. Con lo gordo que estoy, a la fuerza.