Subir a por aire

Subir a por aire

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Porque el cambio que observé en el vicario al cabo de veinte años me había asustado. Ustedes pensarán que le había encontrado muy envejecido. Pues no. ¡Le encontré más joven!

Aquello, inesperadamente, me hizo darme cuenta de una cosa que no sabía acerca del paso del tiempo.

Supongo que por entonces el viejo Betterton tendría unos sesenta y cinco años, así que, cuando yo dejé de verle, debía de tener cuarenta y cinco, la edad que yo tenía ahora. Cuando enterró a mi madre, su cabello era gris a mechones, como una brocha de afeitar, y ahora era completamente blanco. Y sin embargo, tan pronto como le vi, lo primero que noté fue que parecía más joven. Yo le recordaba como un hombre viejísimo, y en realidad no lo era tanto. En aquel momento me di cuenta de que, cuando era niño, todas las personas de más de cuarenta años me parecían ancianos decrépitos, tanto que apenas había diferencias entre ellos. Y un hombre de cuarenta y cinco años me parecía entonces más viejo de lo que me parecía ahora aquel dinámico sesentón. Y yo tenía cuarenta y cinco años ahora. ¡Dios mío! Estaba asustado.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker