Subir a por aire
Subir a por aire —¡Despedazar a su pobre mujer y enterrarla en la carbonera! ¡Qué bárbaro! Si yo le pusiese la mano encima a ese hombre…
Y lo más curioso es que, cuando pensaba en la tremenda maldad de aquel médico americano que descuartizó a su mujer (e hizo un trabajo muy limpio, extrayendo todos los huesos y tirando la cabeza al mar, si no recuerdo mal), se le llenaban los ojos de lágrimas.