Subir a por aire

Subir a por aire

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Supongo que llevábamos allí unas dos horas cuando, de pronto, mi flotador se movió. Supe que era un pez. Debía ser un pez que pasaba por casualidad y vio mi cebo. El movimiento del flotador cuando pican es inconfundible. Es muy diferente de la manera en que se mueve cuando uno menea la caña. Inmediatamente, dio una sacudida y casi se hundió. No pude contenerme más y grité:

—¡Pican!

—¡Una mierda! —replicó Sid Lovegrove.

Pero al cabo de un momento ya no había duda posible. El flotador se hundió. Yo lo veía bajo el agua, de un color rojo desvaído, y sentía la presión de la caña en las manos. Dios mío, qué sensación… El sedal tensándose y agitándose, con un pez en su extremo. Los chicos vieron cómo mi caña se curvaba, y dejaron las suyas para venir a mi lado. Di un tirón terrible y el pez —un enorme pez plateado— salió del agua y voló por los aires. En el mismo momento, todos emitimos un gemido de angustia: el animal se había desprendido del anzuelo y había caído junto a la menta salvaje, inmediatamente debajo de donde yo me encontraba. Pero había caído en un punto donde el agua era muy poco profunda y no podía darse la vuelta, y se quedó allí tumbado, quieto e indefenso. Joe se tiró al agua, salpicándonos a todos, y lo cogió con las dos manos.

—¡Ya lo tengo! —gritó.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker