Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Tales habían sido sus palabras, pero ella inclinando los ojos hacia el suelo, en ademán de modestia, dejaba caer, llorando, una tibia lluvia sobre su seno; tres veces pensó en la huida y tres veces permaneció junto a las aguas profundas porque el miedo le quitaba fuerzas para correr; 70sin embargo, finalmente, en tanto que se arrancaba los cabellos con mano despiadada, pronunció entre temblores de voz estas palabras impropias de ella: «¡Ojalá mis huesos hubieran sido recogidos y depositados en el sepulcro de mi padre, cuando fue posible recogerlos siendo todavía los de una virgen! ¿Cómo es que a mí, que hasta hace poco 75era una Vestal, deshonrada y renegando de mí los hogares ilíacos, se me proponen unas antorchas matrimoniales?, ¿por qué me retardo y la gente me señala con el dedo como a violadora de la castidad?, fáltele rostro que arañar a esta vergüenza que siento ante la infamia.» Eso dijo; púsose el vestido por delante de los ojos inflamados y en 80tal actitud se arrojó a las rápidas aguas, desesperada; pero se cuenta que el río huidizo la sostuvo poniéndole sus manos bajo el pecho y se unió a ella compartiendo el mismo lecho.
Podrá pensarse que también tú te has encendido de amor por alguna mujer, pero los bosques y las selvas esconden vuestros delitos.