Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Hete aquà que un nuevo rico que ha comprado su fortuna con heridas, un caballero borracho de sangre, 10es preferido antes que yo. ¿Eres capaz de estrechar a éste, vida mÃa, entre tus brazos hermosos?, ¿eres capaz de acostarte, vida mÃa, abrazada a él? Por si no lo sabes, esa cabeza solÃa cubrirse con el casco, ese costado que está sometido a ti, se ceñÃa con la espada; su mano izquierda, a 15la que tan mal sienta ahora ese anillo de oro conseguido con retraso, sujetó el escudo; toca su diestra, estuvo manchada de sangre. ¿Eres capaz de tocar esa diestra que dio muerte a más de uno?, ¡ay de mÃ!, ¿dónde está la ternura aquella de tu corazón? Mira esas· cicatrices, huellas de una antigua batalla: todo lo que posee lo ha conseguido a 20cambio de su cuerpo. Quizá también te contará cuántas veces degolló a un hombre: ¿y oyendo tal confesión, te atreves a tocar sus manos, oh avariciosa?
Aquel inocente sacerdote de las Musas y de Febo que yo era, canto ahora inútiles versos ante unas puertas insensibles. Vosotros, los sensatos, no aprendáis la ciencia 25de quienes vivimos ociosamente; aprended a sobrellevar las inquietudes de la milicia y la dureza de vida en el campamento; en lugar de un verso bien hecho, poneos al frente de la primera compañÃa: con tal de que hagas la guerra, Homero, se te podrá conceder una noche de amor.