Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Si le das un beso, me declararé tu amante, diré: «mío es 40ese beso» y echaré las manos sobre ellos. Todo eso, sin embargo, lo veré, pero lo que el manto mantenga bien oculto será para mí motivo de un temor ciego. No acerques tu muslo al suyo, ni te enlaces con la pierna a él, ni juntes tu fino pie con el suyo basto.
¡Miserable de mí!, temo mucho porque mucho hice en 45mi desvergüenza y el miedo a mi propio ejemplo me atormenta. Con frecuencia mi amada y yo hemos gozado de un placer apresurado que dulcemente se consumó bajo las vestiduras con que nos cubríamos. Eso no lo harás tú: pero además, para que no piense yo que lo has estado haciendo, aparta de tu regazo el manto que pudiera ser tu 50cómplice. Pídele a tu marido continuamente que beba, pero no acompañes con besos tus súplicas, y mientras bebe, a escondidas, añádele vino puro si puedes. Cuando, bien cargado de sueño y de alcohol, se quede dormido, el mo55mentó y el lugar nos dirán qué debemos hacer. Cuando te levantes para marcharte a tu casa y nos levantemos todos, no te olvides de meterte en medio del tropel. Allí me encontrarás o te encontraré yo. Entonces tócame cuanto puedas tocarme.