Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Por el contrario podéis —y es de provecho que lo hagáis— pasear a la sombra del pórtico de Pompeyo cuando arde la cabeza al paso de los caballos celestes de la Virgen[75]. Frecuentad el Palatino consa390grado a Febo coronado de laurel[76] (él sumergió en alta mar los barcos paretonios[77]) y los monumentos que mandaron construir la hermana y la esposa de nuestro prÃncipe[78], asà como su yerno[79], que corona su cabeza con la condecoración naval; frecuentad los altares de la vaca de Menfis[80], sahumados con incienso; frecuentad los tres teatros[81], con asientos desde donde seréis bien visibles; acudid al espec395táculo de la arena manchada con sangre tibia[82], y de la meta en cuyo derredor ha de girar la rueda impetuosa[83].