Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor El poeta se queja de los celos injustificados de su amada y niega rotundamente haber tenido relaciones con Cipasis, camarera de ella.
¿De manera que voy a servir yo siempre de reo para nuevas acusaciones? Me fastidia tanta lucha para alcanzar la victoria.
Si me vuelvo a mirar las alturas del marmóreo teatro, eliges de entre la muchedumbre alguna de quien quejarte; si una mujer de radiante hermosura me ve y me mira 5sin decir nada, en esa mirada sospechas que hay señales secretas; si he elogiado a alguna, arrancas con tus uñas mis pobres cabellos; si la recrimino, piensas que disimulo mi falta; si tengo buen aspecto, dices incluso que soy insensible para contigo y si lo tengo malo, que muero por amor 10a otra.
Pero yo quisiera saberme culpable de algún delito, porque quienes se lo han merecido, sobrellevan el castigo con resignación. Ahora me culpas sin razón y por creer cualquier cosa gratuitamente, impides tú misma que tenga peso tu cólera. Mira cómo el orejudo asno, digno de lástima 15por su suerte, camina lentamente a pesar de los continuos golpes con que lo afligen.