El arte de amar
El arte de amar [83] Por la Estige solÃan jurar los dioses, siendo para ellos tal juramento absolutamente coercitivo. <<
[84] Sólo en este pasaje de Ovidio se llama Trasio al adivino en cuestión, que en las demás fuentes se llama Frasio. <<
[85] La historia aquà aludida es la siguiente (se refiere Ovidio también a ella en Trist. III 11, 39 ss.): un tal Perilo o Perilao ofreció como regalo a Fálaris, tirano de Agrigento (s. vi a. C.), un toro hueco de bronce que sirviera como tormento, encerrando dentro a las vÃctimas y poniendo el toro al fuego. Fálaris recompensó a Perilo haciendo que fuera él la primera vÃctima. <<
[86] Febe e HilaÃra, hijas de Leucipo, fueron raptadas por sus primos los Dióscuros, Cistor y Pólux. <<
[87] Se alude a los furtivos amores de Aquiles con DeidamÃa, hija del rey Licomedes, mientras estuvo oculto en la isla de Esciros, antes de participar en la Guerra de Troya. De tales amores nacerÃa Neoptólemo o Pirro. <<
[88] Es decir: ya Venus, después de su victoria en el juicio de ParÃs, habÃa premiado al juez que le habÃa favorecido concediéndole a Helena. <<