El arte de amar
El arte de amar [20] La anáfora triple del nombre propio en una circunstancia fúnebre como ésta, recuerda el rito romano de llamar por última vez a los difuntos (conclamatio), repitiendo tres veces su nombre. Véase el uso del mismo procedimiento para la misma circunstancia en el pasaje virgiliano de la muerte de Eurídice (Georg. IV 525-527). <<
[21] Cuéntase (APOLODORO, II 6, 3) que fue Hércules quien enterró a Ícaro en la isla de Dólique, que desde entonces se llamó Icaria. <<
[22] Se trata del mar Icario, parte del Egeo, al que Ícaro con su caída dio nombre. <<
[23] Las mujeres de Hemonia o Tesalia tenían fama de brujas: «arte de Hemonia», vale, pues, por «artes brujeriles»… <<
[24] Dicha excrecencia se llama «hipomanes» y es considerada filtro amoroso, así como el líquido que destilaban del útero las yeguas en celo, con el que a veces se le confunde. Cf. Am. I, nota 49. <<
[25] Pueblo establecido al este de Roma, en los alrededores del lago Fucino. Eran famosos por sus hechicerías. <<
[26] Medea. El Fasis era el río de la Cólquide. <<
[27] Jasón. <<