El arte de amar
El arte de amar 25No mentiré diciendo, Febo, que tú me has dado estas artes, ni tampoco un ave celestial me adoctrina con su canto, ni se me han aparecido ClÃo y sus hermanas[4] mientras apacentaba rebaños en tus valles, Ascra; es mi propia experiencia la que me inspira esta obra: haced caso, pues, 30a un poeta experto; cantaré la verdad: madre del Amor, favorece esta mi empresa. Lejos de aquÃ, delgadas cintas, emblema del pudor, y tú, larga banda que cubres las piernas hasta la mitad[5]. Yo cantaré un amor que no tiene nada que temer y unos escarceos permitidos. No habrá ningún delito que reprochar a mis versos[6].
Distintas fases de un programa: descubrir, conquistar, mantenerLo primero de todo, tú que por pri35mera vez vienes como soldado a revestirte con armas nuevas, procura descubrir lo que deseas amar. El paso siguiente es conquistar a la joven que te ha gustado; y en tercer lugar, conseguir que el amor dure por largo tiempo. Éste es mi plan: éste es el campo que mi carro dejará señalado a su paso, ésta es la meta que deben 40tocar mis ruedas en su loca carrera[7].
