Metamorfosis
Metamorfosis De no haberse marchado por el aire con sus serpientes aladas, no habría podido librarse del castigo. Huye por las alturas, por encima del sombrío Pelión, morada del hijo de Fílira[30], sobre el Otris y sobre la región conocida por lo que le había ocurrido al antiguo Cerambo: éste, remontándose en el aire mediante unas alas por obra de las Ninfas, pudo escapar sin ahogarse a las aguas de Deucalión, cuando la masa de la tierra quedó sepultada bajo el que la había sumergido[31].