Metamorfosis
Metamorfosis Una vez que hubo encerrado allí a la doble figura de toro y de muchacho, y que el monstruo, tras haberse saciado dos veces de sangre ateniense, fue vencido en el tercero de los sorteos que se repetían cada nueve años[10], el hijo de Egeo[11], con la ayuda de una muchacha[12], consiguió, recogiendo el hilo, alcanzar la difícil salida que ninguno de sus predecesores había vuelto a encontrar. Acto seguido, raptando a la hija de Minos puso rumbo a Día, y en sus costas abandonó cruelmente a su compañera. Cuando estaba sola y sumida en sus lamentaciones, Líber le ofreció sus abrazos y su ayuda, y para darle la fama de una constelación inmortal le quitó la corona de la frente y la lanzó al cielo. La diadema vuela por el aire ligero, y mientras vuela las gemas se convierten en brillantes estrellas, y se detienen, conservando la forma de una corona, en un lugar entre el Arrodillado y el que sujeta la serpiente[13].