Metamorfosis

Metamorfosis

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Mientras Iole relataba el asombroso suceso, mientras Almena secaba con el pulgar las lágrimas de la hija de Éurito, aunque ella misma también lloraba, un nuevo suceso hizo desaparecer toda la tristeza. En efecto, en el alto umbral apareció Iolao, apenas un muchacho con las mejillas cubiertas de un bozo incipiente, que había recuperado el aspecto de sus primeros años. Este regalo le había sido concedido por Hebe, hija de Juno, vencida por los ruegos de su esposo[30]; cuando se disponía a jurar que después de éste no le volvería a conceder a nadie un don semejante, Temis no se lo permitió. «En efecto, en Tebas ya ha estallado una guerra intestina[31]», dijo, «Capaneo no podrá ser vencido sino por Júpiter[32], y los hermanos quedarán iguales en la muerte[33]; el adivino[34], todavía vivo, verá a sus manes al abrirse la tierra, y el hijo llevará a cabo sobre su madre la venganza de su padre, haciéndose piadoso e impío con el mismo acto[35]; espantado por su delito, fuera de juicio y de su patria, será atormentado por los rostros de las Euménides y por la sombra de su madre, hasta que su esposa[36] le pedirá el oro fatal[37], y la espada de su pariente, Fegeo[38], se clavará en su costado. Entonces Calírroe, hija del Aqueloo, se dirigirá al gran Júpiter suplicándole esto, que le añada años a sus hijos aún niños, y que no deje que la muerte del vengador quede sin venganza. Júpiter, conmovido, les concederá de antemano el don de su hijastra y nuera[39], y los convertirá en hombres durante los años de su infancia».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker