Metamorfosis
Metamorfosis La diosa se indignó, y puesto que no podía perjudicarle a él ni lo deseaba, pues estaba enamorada, se ensaña con aquélla a la que han preferido en su lugar; al momento, ofendida al ver rechazado su amor, tritura inmundas hierbas de repugnantes jugos, y una vez machacadas las mezcla con conjuros de Hécate, se reviste de un velo azul y cruza el palacio entre una muchedumbre de animales que le dan muestra de servil adoración. Dirigiéndose a Regio, frente a los escollos de Zancle, se mete en las olas que hierven agitadas, posando sobre ellas las plantas de sus pies como si se tratara de tierra firme, y se desliza sobre la superficie del mar con los pies secos.