Metamorfosis
Metamorfosis Ése fue su consejo; pero Faetón ignora sus palabras, insiste en su propósito y arde en deseos de guiar el carro. Entonces su padre, tras haber retrasado el momento todo lo posible, condujo al muchacho hasta el carro, que había sido forjado por Vulcano. El eje era de oro, de oro eran la lanza y los discos de las ruedas, y los radios eran de plata; en el yugo, los topacios y las gemas dispuestas en filas devolvían el brillante reflejo de Febo.