Metamorfosis
Metamorfosis Entre tanto, el padre omnipotente recorre las ingentes murallas del cielo y comprueba que ninguna parte haya sido demolida por la fuerza del fuego y pueda derrumbarse. Tras verificar que están firmes y sólidas, dirige su mirada hacia los hombres y sus quehaceres. Pero es su Arcadia la que le preocupa más vivamente: le devuelve sus fuentes y los ríos que todavía no se atrevían a fluir, da plantas a la tierra y hojas a los árboles, y ordena a los bosques que sean verdes otra vez.
Mientras iba y venía una y otra vez se quedó prendado de una joven de Nonacris, y el fuego de la pasión le consumía los huesos. No se entretenía ella en hilar lana o en cambiar el peinado de su cabello; cuando se había prendido el vestido con una fíbula y se había recogido la revuelta cabellera con una cinta blanca, tomando en su mano a veces un ligero venablo y a veces un arco, era una amazona de Febe, y en todo el Ménalo[27] no había otra más querida para Diana Trivia[28]. Pero ninguna supremacía dura mucho.