Metamorfosis
Metamorfosis Los dioses del mar asintieron, y la hija de Saturno regresó al límpido éter en su ágil carro tirado por variopintos pavos reales. En realidad, los pavos reales eran variopintos sólo desde hacía poco, desde la muerte de Argos, así como tú, cuervo parlanchín, hacía poco que inesperadamente te habías recubierto de alas negras, mientras que antes eras blanco.
En efecto, éste había sido en tiempos un pájaro de reflejos plateados y alas blancas como la nieve, igual a las palomas completamente inmaculadas, y al que en nada aventajaban las ocas que un día habían de salvar el Capitolio dando la alarma con sus voces[36] ni el cisne que ama los ríos. Fue la lengua lo que le perdió: la lengua charlatana hizo que el que antes era blanco sea ahora del color opuesto al blanco.