Metamorfosis
Metamorfosis Los comentarios son discordes: algunos piensan que la diosa fue más cruel de lo necesario, mientras que otros la elogian y consideran que actuó de acuerdo con su estricta castidad; unos y otros aducen sus razones. La esposa de Júpiter es la única que no se pronuncia ni para condenar ni para aprobar el castigo. Sencillamente, se complace de la desgracia que ha caÃdo sobre la casa de Agénor, y hace recaer el odio que siente hacia su rival de Tiro[13] sobre todos los de su estirpe. Y he aquà que al primer motivo se le añade otro: ahora se duele de que Sémele[14] esté embarazada de la semilla del poderoso Júpiter. Asà que afila su lengua para la pelea, pero luego exclama: «¿De qué me ha servido discutir tantas otras veces? Lo que tengo que hacer es buscarla a ella: yo la destruiré, como es verdad que soy invocada como la máxima Juno, que me corresponde llevar en la diestra el cetro adornado de gemas, y que soy reina, hermana y esposa de Júpiter (¡hermana sÃ, por lo menos!). Aunque tal vez ella se conforme con una aventura, y la ofensa que se le hace a mi lecho sea breve. Pero no, ¡está embarazada! ¡Justo lo que faltaba! Y con su vientre hinchado hace patente mi ultraje, y sólo con Júpiter quiere ser madre, cosa que a duras penas yo he conseguido: tan segura está de su belleza. Pero yo evitaré que lo consiga. ¡Que deje de llamarme Saturnia si no hago que se sumerja en las aguas estigias, hundida por su querido Júpiter!».