El cuarto poder

El cuarto poder

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Notando que la examinaban, no acababa de marcharse. Daba vueltas en redondo para que se la viese bien por todas partes, adoptaba posiciones caprichosas, afectadas, dirigía preguntas impertinentes a su hermana, reía sin motivo, la cubría de besos y la sobaba sin consideración.

—Déjame, Ventura. ¡Qué retozona estás hoy! —exclamaba aquella con su franca sonrisa bondadosa, procurando desasirse.

—Vaya, vaya, a la cama —decía doña Paula.

—Voy.

Pero en lugar de irse se abrazaba de nuevo a Cecilia; la hacía cosquillas aprovechando cualquier movimiento para decirla al oído:

—¡Cómo estás gozando, picarona! No le eches esos ojazos, mujer, que le vas a aturdir. Adiós, adiós, señores —concluyó por decir en voz alta—. Y dejar algo para mañana, ¿eh?

—¡Qué tonta! —exclamó Cecilia ruborizándose.

Doña Paula y Gonzalo sonrieron. Este dijo en voz baja:

—¡Qué pelo tan hermoso!

Ventura lo oyó, y dijo sacudiéndolo:

—Es postizo.

Todos se echaron a reír.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker