La aldea perdida

La aldea perdida

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Ay, Plutón! —exclamó Flora soltando una estrepitosa carcajada—. ¡Ay, Plutón!, ¡qué gracia!… ¡Toma, Plutón!… ¡aquí, Plutón!

Y se retorcía de risa, dándose en las rodillas con las palmas de las manos.

—¡De qué te ríes tú, bestia! —profirió el designado por aquel nombre mirándola iracundo.

Flora no hizo caso alguno de su cólera y siguió riendo á boca llena. Por fin dijo:

—Me río porque D. Félix tuvo hace algunos años un perro que se llamaba como tú… Por cierto que rabió y Regalado le mató de un tiro.

—Pues yo, sin rabiar, si te descuidas te voy á clavar los dientes —manifestó Plutón echándole una mirada torva.

—No seas tan valiente —respondió la niña sin perder un punto de su alegría. —¿Y por qué te llaman Plutón? Ese no es nombre de cristiano.

—Porque les da la gana —respondió el minero secamente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker