Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos «Tratamos de bajarle a la cámara, pero no fue posible arrancarle del alcázar. Al fin, cediendo a nuestros ruegos, comprendió que era preciso abandonar el mando. Llamó a Moyna, su segundo, y le dijeron que había muerto; llamó al comandante de la primera batería, y éste, aunque gravemente herido, subió al alcázar y tomó el mando».
«Desde aquel momento, la tripulación se achicó; de gigante se convirtió en enana; desapareció el valor y comprendimos que era necesario rendirse. Como si una repentina parálisis moral y física hubiera invadido la tripulación, así se quedaron todos helados y mudos, sin que el dolor ocasionado por la pérdida de hombre tan querido diera lugar al bochorno de la rendición».