Dialogos III
Dialogos III SÓC. —¡Cómo no!
bFED. —Allí hay sombra, y un vientecillo suave, y hierba para sentarnos o, si te apetece, para tumbarnos.
SÓC. —Vamos, pues.
FED. —Dime, Sócrates, ¿no fue por algún sitio de éstos junto al Iliso donde se cuenta que Bóreas[12] arrebató a Oritía?
SÓC. —Sí que se cuenta.
FED. —Entonces, ¿fue por aquí? Grata, pues, y límpida y diáfana parece la corriente del arroyuelo. Muy a propósito para que jugueteen, en ella, unas muchachas.
cSÓC. —No, no fue aquí, sino dos o tres estadios más abajo. Por donde atravesamos para ir al templo de Agras[13]. Por algún sitio de ésos hay un altar, dedicado a Bóreas.
FED. —No estaba muy seguro. Pero dime, por Zeus, ¿crees tú que todo ese mito es verdad[14]?