Gorgias
Gorgias SÓCRATES. —Ahora, pues, que tú, el mejor de los hombres, has comenzado a mezclarte en los negocios públicos, que me comprometes a imitarte, y que me echas en cara el no tomar parte en ellos, ¿no deberemos examinarnos el uno al otro? Veamos, pues. ¿Calicles ha hecho antes de hoy a algún ciudadano mejor? ¿Hay alguno, que siendo antes malo, injusto, libertino e insensato, se haya hecho hombre de bien gracias a los cuidados de Calicles, ya sea extranjero, ciudadano, esclavo u hombre libre? Dime, Calicles, si te preguntaran esto, ¿qué responderÃas? ¿Dirás que tu trato ha hecho alguno mejor? ¿Tienes pudor en declararme que, no siendo más que un simple particular, y antes de mezclarte en el gobierno del Estado, nada de estas cosas has practicado, ni nada que se le parezca?
CALICLES. —Tú eres un disputador, Sócrates.