Gorgias
Gorgias SÓCRATES. —Desde el principio de esta conversación, Pólux, yo he reconocido con gusto que eres hombre muy versado en la Retórica; pero te he dicho que habías despreciado el arte de discutir. ¿Son estas las razones, con las que un niño me refutaría, y al parecer crees que has destruido con ellas lo que yo he sentado; que el hombre injusto no es dichoso? ¿Por dónde? Querido mío; yo no te concedo nada absolutamente de lo que has dicho.
PÓLUX. —Es porque no quieres; por lo demás, piensas como yo.