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Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II En efecto, Periandro ordenó, al punto, a Gorgo que, marchándose, metiera a los hombres en prisión, donde nadie pudiera acercárseles y contarles que Arión se había salvado. Entonces, Esopo dijo: «Vosotros os burláis de mis grajos y cuervos porque hablan unos con otros, pero vuestros delfines se han comportado de forma jactanciosa en estos acontecimientos». Y yo le contesté: «Hablemos de otra cosa, Esopo. Más de mil años han transcurrido desde que se creyó en un relato semejante y se puso por escrito Centre nosotros desde los tiempos de Ino y Atamante[706]». Solón contestándole dijo: «Pero, Diocles, reconoce que estas cosas están más cerca de los dioses y nos sobrepasan. Mas lo que le sucedió a Hesíodo es humano y asequible a nosotros; quizá has oído la historia». «Yo no —le contesté—.» «Pues vale la pena que la oigas[707]. Un hombre, al parecer, de Mileto, con el que Hesíodo compartía la hospitalidad y la forma de vida en Lócride, mantenía relaciones secretas con la hija de su huésped, pero, habiendo sido descubierto, Hesíodo cayó en la sospecha de que conocía desde el principio el hecho vergonzoso y que había ayudado a ocultarlo, aunque no era culpable de nada, convirtiéndose en la víctima inocente de un ataque de odio y calumnia. Los hermanos de la joven, en efecto, lo mataDron, tendiéndole una emboscada junto al santuario de Zeus Nemeo, en Lócride, y con él a su sirviente, cuyo nombre era Troilo. Arrojados los cuerpos al mar, el de Troilo, arrastrado fuera hacia el río Dafno, se detuvo en un arrecife bañado por las olas, que sobresalía un poco sobre el mar. Todavía hoy el arrecife se llama Troilo. Pero el cadáver de Hesíodo, habiéndolo recogido, al punto, una manada de delfines lo llevó hasta Rión, en la tierra de Molicría[708]. Casualmente, los locrios estaban celebrando el sacrificio y la fiesta anual de Ria[709], la cual todavía ahora celebran Ebrillantemente en aquel lugar. Mas, cuando el cuerpo, que había sido transportado hasta allí, fue divisado, admirados, como es natural, bajaron corriendo a la playa y, al reconocer el cadáver, que estaba aún fresco, dejaron todo para después, con el fin de buscar al asesino, tal era la fama de Hesíodo. Y esto lo hicieron con rapidez y encontraron a los asesinos. A ellos los arrojaron al mar vivos y sus casas las destruyeron. Hesíodo fue sepultado junto al santuario de Zeus Nemeo. La mayoría de los extranjeros no conocen su tumba, sino que es mantenida en secreto, porque, según se dice, es buscada por los de Orcómeno, que quieren llevarse sus restos, siguiendo las órdenes de un oráculo, y enterrarlos en su país[710]. Por tanto, si los Fdelfines son tan amigos y bondadosos con los muertos es natural que socorran aún más a los vivos y, sobre todo, a los que los fascinan con flautas o con canciones. Sin duda ya sabemos todos que estos animales se alegran con la música y la buscan, y que van nadando junto a los que navegan con buen tiempo al son de la canción y de la flauta, alegrándose con las danzas[711]. También se alegran de 163Aver nadar a los niños y compiten con ellos en hacer zambullidas. Por eso, ellos disfrutan de una ley no escrita[712] de inmunidad, pues nadie los caza ni les causa daño, excepto cuando, habiendo caído en las redes, causan destrozos en la pesca, siendo castigados entonces con golpes como niños que han cometido una falta. Y me acuerdo también de haber oído a algunos lesbios, cómo una joven habla sido rescatada del mar por un delfín[713], mas Pitaco, que conoce muy bien la historia, es justo que nos hable de esas cosas».