Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II Pero tú, joven amo, no has perdido bienes extraordinarios
y tus males de ahora son moderados,
de modo que soporta también con moderación lo que te suceda después[101].E
Mas, a pesar de que las cosas humanas son así, algunos, por imprudencia, son tan necios y vanidosos, que cuando han sido exaltados un poco, o por la abundancia de sus riquezas o por la grandeza de su cargo o por algunas distinciones públicas o por honores o dignidades, amenazan e insultan a sus inferiores, no pensando en lo inestable e inseguro de la fortuna, ni que las cosas elevadas con facilidad se vuelven pequeñas y las humildes, a su vez, son exaltadas, movidas por los cambios inestables de la fortuna[102]. Por tanto, buscar algo estable entre las cosas inestables es propio de hombres que no razonan correctamente acerca de las cosas, pues
Fmientras da vuelta la rueda, unas veces una parte de la llanta está arriba y otras veces la otra[103].