Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II Jenofonte[246], el discípulo de Sócrates, estaba en cierta ocasión ofreciendo un sacrificio, cuando supo por los mensajeros que venían del campo de batalla que su hijo Grilo había muerto en combate. Se quitó la corona y preguntó de qué modo había muerto. Cuando le informaron que 119Ahabía muerto noblemente, siendo el mejor y después de haber dado muerte a numerosos enemigos, retirándose completamente durante un corto espacio de tiempo, conteniendo su dolor con la reflexión y poniéndose de nuevo la corona, terminó el sacrificio y dijo a los mensajeros: «Les rogué a los dioses no que mi hijo fuera inmortal y de larga vida (pues tal cosa es dudoso si conviene), sino que fuera valeroso y patriota, lo cual ciertamente ha sucedido».