Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II Dión de Siracusa[247] se encontraba deliberando con sus amigos, cuando en la casa se produjo un ruido violento y un gran griterÃo; al preguntar la causa y al escuchar lo Bque habÃa sucedido, esto es, que su hijo cayéndose del tejado se habÃa matado, sin perturbarse mandó entregar el cadáver a las mujeres para que le preparasen el funeral habitual, pero él no dejó las cosas sobre las que estaba deliberando. A éste, se dice, lo imitó también Demóstenes[248] el retórico cuando perdió a su única hija a la que él querÃa mucho, sobre lo cual Esquines[249], creyendo que lo criticaba, dice estas cosas: «Al séptimo dÃa de la muerte de su hija, antes de haberla llorado y haberle dispuesto los funerales habituales, tras coronarse y después de haberse puesto el vestido blanco, hacÃa un sacrificio y no resCpetaba las costumbres cuando habÃa perdido, desgraciado, a su única hija, la primera también que le habÃa dado el nombre de padre». AsÃ, Esquines, al proponerse de una manera retórica criticarlo, expuso estas cosas sin darse cuenta de que con ello estaba alabando a quien habÃa dominado su dolor y habÃa demostrado que su patriotismo estaba por encima de su compasión por los suyos.