Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II ZEUX.— Porque, Mosquión, tú eres por naturaleza un filósofo y te irritas con el filósofo que no se interesa por Dla medicina y te indignas, si piensa que le conviene más que lo vean preocupándose por la geometrÃa, la dialéctica y la música que deseando averiguar y aprender
lo que sucede de malo y de bueno en la morada[283]
que es su cuerpo. Sin embargo, tú podrás ver mayor número de espectadores allà donde, como en Atenas, se reparte dinero para la entrada a los espectáculos[284] entre los reunidos. Y entre las artes liberales, la medicina no es inferior a ninguna en elegancia, distinción y satisfacción y proporciona a sus estudiosos una preciosa recompensa[285], esto es: el bienestar y la salud del cuerpo. De modo que no se debe acusar a los filósofos de traspasar fronteras si discuten sobre la salud, antes, por el contrario, se les deberÃa Eacusar si no piensan que es necesario, aboliendo completamente las fronteras, como si estuvieran en un solo terreno, dedicarse a esos estudios en común, buscando en su discusión lo agradable y lo necesario.
MOSQU.— Mas, ea, Zeuxipo, dejemos a Glauco que por su orgullo pretende ser un hombre superior y no necesitar de la filosofÃa; pero tú repÃtenos toda la discusión y si lo prefieres comienza por aquellas cosas que sin haber sido formuladas con sumo cuidado Glauco las censuró.