El hombre de negocios
El hombre de negocios El método es el alma del negocio.
Antiguo dicho
Soy un hombre de negocios. Soy un hombre metódico. Al fin y al cabo, el método lo es todo. Pero no hay nadie a quien desprecie más que a esos imbéciles excéntricos que no dejan de hablar del método sin comprenderlo, que se atienen estrictamente a la letra y violan su espíritu. Esos tipos se pasan la vida haciendo cosas disparatadas de una manera que ellos llaman ordenada. Y yo lo considero una auténtica paradoja. El verdadero método concierne solo a lo corriente y a lo evidente, y no puede aplicarse a lo outré.[90] ¿Qué concepto preciso puede asociarse con expresiones como «espejismo metódico» o «fuego fatuo sistemático»?
