El Sistema del doctor Alquitrán y el profesor Pluma
El Sistema del doctor Alquitrán y el profesor Pluma —Naturalmente. Los guardianes y los guardados cambiaron muy pronto de puesto, con la importante diferencia de que los locos habÃan estado sueltos con anterioridad, mientras que los guardianes fueron encerrados en las celdas y tratados, lamento decirlo, de una manera muy desdorosa.
—Pero supongo que no tardó en producirse una contrarrevolución. Imposible que semejante estado de cosas se prolongara mucho. Las personas de la vecindad… los visitantes que acudÃan al establecimiento… no hay duda de que debieron dar la alarma.
—Pues se equivoca usted. El jefe de los rebeldes era demasiado astuto para eso. No admitió a ningún visitante, excepción hecha, cierto dÃa, de un joven de aire tan estúpido que no le inspiró el menor temor. Lo dejó entrar en el establecimiento… simplemente para variar un poco… para divertirse con él. Tan pronto se hubo burlado lo suficiente, lo dejó salir para que se volviera a sus negocios.
—¿Y cuánto tiempo duró el reinado de los locos?