Eureka
Eureka ¡Ah! ‘La capacidad o incapacidad de concebir algo —dice Mr. Mili con gran justeza— en ningún caso debe ser considerada como criterio de verdad axiomática.’ Ahora bien, nadie en uso de razón negará que éste es un truismo palpable. No admitir la proposición serÃa insinuar un cargo de inconstancia contra la Verdad, cuyo tÃtulo mismo es sinónimo de constancia. Si la capacidad de concebir algo fuera tomada como criterio de verdad, entonces una verdad para David Hume rara vez serÃa una verdad para Joe; y el noventa y nueve por ciento de lo que es innegable en el cielo serÃa una falsedad demostrable en la tierra. La proposición de Mr. Mili, pues, es válida. No concedo que sea un axioma, y ello simplemente porque estoy mostrando que no existen axiomas; pero con una distinción que no serÃa denegada ni siquiera por Mr. Mili estoy dispuesto a conceder que, si hay un axioma, esta proposición de la que hablo tiene todo el derecho de ser considerada tal; que no hay axioma más absoluto, y, en consecuencia, que cualquier proposición subsiguiente que contradiga la primera sentada debe ser o una falsedad en sà misma, es decir, no es axioma, si se la considera axiomática debe de inmediato neutralizarse a sà misma y neutralizar a su predecesora.