Narracion de Arthur Gordon Pym
Narracion de Arthur Gordon Pym Varias veces, en el curso de los últimos días, había yo encarado la posibilidad de vernos reducidos a tan horrible extremo, y me había prometido en secreto morir en cualquier forma o bajo cualquier circunstancia antes que acudir a semejante recurso. Mi resolución no se había debilitado a pesar del hambre devoradora que me dominaba. Ni Augustus ni Peters habían oído la proposición de Parker. Lo llevé, pues, aparte y, rogando mentalmente a Dios que me diera fuerzas para disuadirlo del horrible propósito que abrigaba, discutí con él largo tiempo y de la manera más suplicante, pidiéndole en nombre de todo lo que creía sagrado y utilizando todos los argumentos que tan terrible alternativa me sugería, que abandonara su idea y no la mencionara a nuestros compañeros.
